viernes, 5 de junio de 2026

Cuando el sol escribe

 

Les invito a recorrer un camino donde el tiempo parece detenerse. En un presente dominado por la inmediatez digital y la generación invisible de la inteligencia artificial, esta muestra nos devuelve a la raíz: el proceso, la mano y la materia.

A dos siglos del nacimiento de la fotografía, esta exposición rinde homenaje a la cianotipia, pero lo hace desafiando su propia naturaleza. Aunque el icónico Azul de Prusia late en el origen de estas obras, aquí el espectador se verá envuelto en una atmósfera distinta: tonos sepia, tierras profundas y negros rotundos que evocan la sobriedad y el misterio del siglo XIX.

Cada pieza expuesta es el resultado de un ciclo completo de creación absoluta. No es solo una imagen; es un objeto nacido de la voluntad del autor, quien ha intervenido en cada etapa del camino:

La mirada: Capturas de paisajes naturales, rincones urbanos y detalles arquitectónicos.

La técnica: Desde la toma, el revelado digital hasta la delicada sensibilización química del papel.

El marco: Construido artesanalmente para proteger y dar contexto a la obra. 

Esta colección es una pausa necesaria. Es una invitación a observar el detalle de una cornisa, la calma de un camino o la geometría de una calle, sabiendo que detrás de cada sombra hay oficio, química y alma.

Frente a la imagen que desaparece con un click, reivindicar la imagen que permanece, la que se mancha las manos y la que respeta el legado de los pioneros.



martes, 26 de mayo de 2026

Memoria de Luz


Regreso al Palacio de los Verdugo para presentar una nueva parada que, en cierta medida, cierra un ciclo expositivo: un camino que comenzó con el dibujo, continuó con la escultura y que hoy tiene a la fotografía como protagonista.

Hace exactamente un año, en este mismo espacio, mi propuesta invitaba a caminar entre trazos de lápiz por paisajes naturales de diversas estaciones. Meses después, a pocas calles de aquí, propuse al espectador sumergirse en el entorno urbano a través de la escultura. Ahora, las fotografías que ocupan estas paredes unifican y entrelazan ambas experiencias.

De los paseos, los viajes, las huidas o los trayectos cotidianos surgen instantes —aquellos «momentos decisivos» de Cartier-Bresson— que capturan nuestra mirada y quedan latentes, a la espera de ser revelados.

Coincidiendo con el bicentenario de la primera fotografía permanente de Niépce, esta disciplina ha vivido una metamorfosis radical. Tras un primer siglo de experimentación técnica fundamental, la evolución no ha dejado de acelerarse. Sin embargo, aunque la tecnología actual facilita el proceso, este proyecto vuelve la vista hacia los orígenes, rescatando procedimientos históricos como la cianotipia, creada por Sir John Herschel en 1842 y popularizada por Anna Atkins, considerada la primera fotógrafa de la historia.  

Esta muestra bebe de dos fuentes: el espíritu de las Misiones Heliográficas del siglo XIX, que entendía la imagen como un archivo imprescindible de la memoria, y el Pictorialismo, que la reivindicó como arte elevado a través de la intervención manual, los virados y las texturas. Aquí confluyen ambos mundos: el rigor del documento y la atmósfera lírica del autor.

El proceso técnico hibrida tiempos y herramientas: las imágenes, capturadas con cámaras analógicas y digitales, han sido procesadas digitalmente para obtener el negativo con el que se realiza el positivado artesanal en cianotipia. Como cierre y ventana al futuro, la exposición se completa con una obra generada mediante inteligencia artificial.

 




Vías


Valle Amblés - Mar de plásticos


Catedral de Santiago


Por el sur- Detalle


Playa de las Catedrales


Palacio de Polentinos


Palacio de Los Verdugo


Pabellón


Nave


Costa


Madrid


Iglesia de Santa Teresa


Hondarribia


Gerona


Donosti


Catedral de Ávila


Candelario

Brujas


Braga


Braga


Barca


Ávila


Ávila -IA


Ávila - Archivo


Almería


Ávila

martes, 9 de noviembre de 2021

Carta abierta a la Dirección General de Tráfico

 

Desde hace tiempo vengo observando de camino al trabajo, en viajes por carretera y en paseos por las calles de mi ciudad, un detalle del que desconozco si al común de los mortales les ha pasado desapercibido o, por el contrario, también han sido testigos del mismo.

Todos estamos de acuerdo en que las normas de circulación están hechas para ser respetadas y es precisamente ese respeto el que hace que la siniestralidad sea cada vez menor.

Curioso, o por lo menos paradójico, me resulta ese detalle que tengo presente a menudo en mi cabeza, pues un vehículo destinado a la ayuda de los conductores (por lo general vinculado a un seguro) es el protagonista de esta carta.

Me llama poderosamente la atención la forma de muchas grúas y su plataforma destinada a recoger medios de transporte averiados. Un diseño que en su parte trasera termina en una cuña para que sea más accesible la subida del vehículo en cuestión.

A veces, incluso el mejor diseñador o el ingeniero más sobresaliente se pueden equivocar, como yo mismo en numerosas ocasiones, pero como dice el dicho, “rectificar es de sabios”.

Ver ese saliente en la grúa cuando esta, está aparcada, produce respeto, pero tenerlo cerca cuando te la encuentras en carretera da pánico. Tan solo hemos de imaginar un “volantazo” con tráfico denso y tener a la altura de la nariz o el cuello esa cuña. Desconozco cuantos accidentes o muertes habrán provocado este tipo de grúas (he de decir que no son todas), quizás ninguno, pero esto no significa que sea un riesgo extremo. Si yo voy con mi coche y sobresale de mi maletero algún objeto, probablemente me multen por poner en riesgo a otros conductores…

Me podrán decir que soy un exagerado, pero si con mi exageración puedo ayudar a evitar un solo siniestro, estaré tranquilo.

Estimados responsables de la DGT, tan solo les pido que revisen el diseño de ciertos vehículos, algo que ha observado un ciudadano cualquiera.  

Les adjunto una fotografía, pues una imagen vale más que 343 palabras.

Atentamente:

Santiago López




viernes, 13 de abril de 2018

MANIFIESTO FOTOESCULTURA

 
 
 
 

MANIFIESTO FOTOESCULTURA
 
1º Fotoescultura nace de la inquietud por desarrollar nuevos conceptos artísticos en una época en la que podríamos decir que está prácticamente todo inventado en relación a las artes plásticas.
2º Fotoescultura es una nueva forma de expresión por la cual se aúnan dos campos muy diferentes; la tridimensionalidad de la escultura y las dos dimensiones de la fotografía.
2º Fotoescultura se suma a las numerosas disciplinas artísticas usando recursos de dos de ellas, escultura y fotografía, materia y luz.
4º Fotoescultura, si bien surge de la necesidad de buscar nuevos lenguajes, no entra en conflicto con otras artes, pues son estas las que le dan su propio origen.
5º Fotoescultura se define por lo tanto como: una disciplina artística basada en métodos escultóricos y fotográficos, cuyo resultado es el de introducir una obra tridimensional emulsionada con material fotosensible en una cámara oscura, obteniendo por medios químicos una pátina óptica adherida a la obra.
Denomino pátina óptica, al resultado recogido por la escultura; captando el entorno situado frente a la cámara y proyectado a través del estenopo o lente. La escultura recibe una imagen que tras ser procesada en el laboratorio, surge de su interior, al estilo de las pátinas naturales, diferenciándose de otro tipo de pátinas que son aplicadas al material. Se podría decir que esta pátina óptica es un proceso controlado, pues es el autor el que decide qué, y en qué momento capta la imagen. Una pátina natural se puede controlar, pero habitualmente los resultados son aleatorios. Otra forma de llamar a este concepto, es el de Pátina estenopeica o Efecto Wedgwood.
6º Fotoescultura en su origen recurre a la cámara estenopeica, no por ello descartando el uso de lentes en diseños de nuevas cámaras para su lograr su propósito.
7º Fotoescultura como concepto y definición se aleja por completo de otras incursiones artísticas que usan este término para sus creaciones, valoradas en su justa medida, pero distanciadas en su más pura concepción.
8º Fotoescultura acoge cualquier material susceptible de ser emulsionado.
9º Fotoescultura subraya la importancia de los métodos y técnicas fotográficas tradicionales, así como los actuales, siempre y cuando sea la escultura la que registre la luz a través de un estenopo o una lente.  
10º Fotoescultura no contempla por definición el resultado por medio de un negativo o similar en una obra que no haya sido expuesta dentro de una cámara oscura, aunque admitirá los resultados fuera de cámara, siempre y cuando la escultura sea emulsionada con material fotosensible.
11º Fotoescultura por lo tanto acoge en su concepto, técnicas como la cianotipia, goma bicromatada, quimigramas…
12º Fotoescultura en su resultado admite registros en negativo y positivo. El autor crea la escultura y esta interpreta la realidad.
13º Fotoescultura no estima la posibilidad de pegar fotografías en la superficie de la escultura.
14º Fotoescultura reivindica la fotografía como arte mayor puesta al servicio de la escultura y viceversa.


jueves, 14 de diciembre de 2017

FELICITACIÓN CON MIS MEJORES DESEOS


 
Un año más os felicito por estas fechas para desearos unas buenas fiestas y un mejor año 2018.
 
            La felicitación de este año, va como homenaje a todas las mujeres que sufren el acoso, la violencia y la intolerancia.
 
Espero que ese lazo morado que algunas tienen grabado en su piel, desaparezca de nuestras vidas.
 

 

sábado, 7 de octubre de 2017

Escuchar con los ojos


Siempre he defendido que en fotografía lo más importante es el ojo frente a la cámara, la retina frente a las lentes, o el cerebro frente a un cuerpo de 5000€, ya que la educación no se compra, se adquiere con el tiempo.
En ocasiones una buena imagen no hay que buscarla, simplemente te la encuentras al realizar una actividad que no tiene nada que ver con el mero hecho fotográfico. Así, trabajando, y sobre todo teniendo la mente abierta, observas momentos que merece la pena guardar en el recuerdo.
No es tanto el guardar para buscar una recompensa económica en una exposición o en una web, lo más importante es ir llenando tu disco duro (ese que tienes bajo tu cráneo) de información.
Pretender hacer la mejor fotografía e intentar competir con otros, que en definitiva hacen lo mismo que uno, no vale la pena. No se trata de ver “quien la tiene más grande” o quien muestra más imágenes o se cuelga más medallas, lo esencial es saber ver.
Una imagen realizada con un teléfono de gama media, como es esta, es suficiente para entender lo que expongo.
Por otro lado, tampoco es primordial llenar la memoria de tu ordenador con infinidad de fotografías que ya has absorbido, si estás acostumbrado a observar, no es imprescindible, pues tu cerebro todo lo guarda y selecciona.
Composición, encuadre, color o concepto, no se aprende de la noche a la mañana, aspecto que noto por ahí a menudo. Recibir una educación en la que el arte, cine o fotografía, ha estado muy presente, es un extra para enfrentarse a todo esto. Sumando el haber trabajado con fotografía analógica, cuando hacer una captura era realmente costoso.
Al final, lo esencial no es la fotografía en sí, “que en este caso no va a ningún lado”. Lo más interesante es encontrar a nuestro alrededor, matices que merece la pena capturar de una u otra manera.
Si esto mismo lo aplicáramos a todos los aspectos de nuestra vida cotidiana; cuando caminas, vas en coche o en el metro o estás de compras en el mercado… nos enriqueceríamos mucho más, porque lo que estamos haciendo en realidad es escuchar con los ojos.  
 
 
 

viernes, 14 de abril de 2017

SOLARIGRAFÍA


No es tanto la imagen en si como el concepto.

Ahora nos invaden de una forma brutal tomas fotográficas preciosistas, que no preciosas, con un exceso de revelado digital, con un HDR (alto rango dinámico) que convierte las fotografías en imágenes irreales, sobresaturadas y con un enfoque que el ojo humano no es capaz de captar.

Ahora, muchas de las fotografías que vemos en la red. Se convierten en imágenes efímeras, porque la mayor parte de ellas no serán pasadas jamás a papel. Sí, digo efímeras porque una cosa es ver una imagen en una pantalla y otra muy distinta, verlas reflejadas en un soporte físico, palpable. Muchos de estos nuevos “fotógrafos” tienen una gran herramienta pero carecen de conocimientos y lo que es más importante, de concepto.

Algunos de ellos, tiene la obsesión de lanzar todos los días en las redes sociales, innumerables fotografías, y esto al final se convierte en “algo personal”, en una carrera para “ver quien la tiene más grande”, como decía Serrat.

A muchos de estos nuevos “pseudo fotógrafos” les falta algo tan básico como es la formación, y no me refiero a los innumerables cursos que existen hoy en día, me refiero sobre todo a la base, a la formación artística (composición, encuadre, concepto, color…) y a la educación. Esta última no tiene que se ser una educación reglada en sí mismo.

Una simple lata puede dejar por los suelos todo esto.

Una fotografía que no tiene prisa, que puede llegar a exponerse durante meses, (esta que os presento ha tardado siete meses) y captar la esencia de la fotografía que es la luz.

Esta mediocre solarigrafía nos muestra el paso del tiempo en una sola toma y la trayectoria del sol durante meses.

Como digo, no es tanto la imagen en si como el concepto. Esto es fotografía pura, sin pretensiones de ningún tipo, simplemente luz y magia.

Magia que se puede apreciar en una toma estenopeica como esta, en la que si observas detenidamente podrás ver el rostro de un hombre en el tercio derecho. Fíjate bien en los labios y la barbilla en el ángulo inferior derecho y si abres la mente podrás ver el rostro completo. Aquí no hay montaje de ningún tipo, son los caprichos de la luz.

Ahora existen grandes fotógrafos con formación, que son los que no lograrán llegar a una meta, pues ellos continuaran formándose y siempre se querrán superar, esa será su meta. Los otros, sin saberlo han llegado ya.



 
Solarigrafía Septiembre de 2016 - Abril de 2017
Santiago López

lunes, 11 de julio de 2016

MOMENTOS IMPORTANTES DE LA VIDA


A veces no hay que irse muy lejos para encontrar colores.

No hay que buscar algo que sabemos que está ahí,

solo debemos ser pacientes y esperar a que todo termine.

A veces pensamos que lo más espectacular está cruzando fronteras,

visitando territorios desconocidos. Y nos equivocamos.

Lo tenemos tan cerca…

Algo que sucede todos los días, que siempre estará ahí,

De una u otra manera. Solo debemos observar y valorar

lo realmente importante de esta vida,

lo que tenemos cerca

y lo que parece intrascendente pero es grandioso.

Cosas que apenas duran minutos o segundos

se nos quedan grabadas en la retina para siempre.
 

 
O Grove (Pontevedra)

 
Cualquier hora del día nos brinda momentos espectaculares.

Cualquier hora del día es buena para tener la mente abierta.

Cualquier hora del día puede ser productiva,

ahora, eres tú el que decide si quieres aprovecharlo o dejarlo pasar.
 
 
 
 
 
 

sábado, 23 de enero de 2016

EN OCASIONES VEO ROSTROS


Siempre he dicho que una de las cosas más importantes a la hora de hacer una fotografía o una obra en cualquier disciplina, es la observación y tener siempre la mente abierta. Puedes tener la mejor máquina, el mejor equipo de revelado o la mejor impresión, pero si el ojo no es capaz de visualizar lo que la naturaleza nos brinda, estamos vendidos.

No es cuestión de buscar, a veces nos encontramos con formas, que el tiempo, el aire, la lluvia, la nieve y el frio han creado para nosotros. A veces, muchas, muchas veces, como esta, la fotografía en cuestión, no tiene más interés que el lugar donde ha sido capturada, el momento y la posición de quien fotografía y la fuente lumínica. Fotografías curiosas que cuya única utilidad, si la sabemos aprovechar, es precisamente abrirnos la mente para despertar nuestra imaginación.

Si somos capaces de todo esto, luego vendrán las interpretaciones, como en esta fotografía. Simplemente, me encontré con un rostro paseando por Riofrío (Ávila). Ahora tú decides, si es “el vigilante del camino”, “el dios petrificado” o “el hombre de piedra”...

Paseando descubres cosas, sí, pero cuando tienes la captura puedes desenmascarar muchas más, solo es cuestión de observar y no mirar.
 
 

jueves, 14 de enero de 2016

INTERPRETANDO LA REALIDAD


Hoy saco a la luz una fotografía que me hace pensar sobre el significado de las obras que hacemos los que nos dedicamos a la pintura, fotografía o escultura.

Obras que por otro lado, en ocasiones, tan solo tienen una lectura, “la propia obra”, sin más.

Nos empeñamos en sacar una interpretación a todo lo que hacemos, mejor dicho, se empeñan en buscar significado a algo que simplemente tiene el efecto visual que provoca al receptor.

El planteamiento es muy sencillo, me gusta o no me gusta, y punto. Pero ¿por qué se empeñan algunos en buscar algo inexistente? ¿Acaso nos paramos a pensar frente a un cuadro que tiene pintado un paisaje realista, sobre su significado? Repito, te gusta o no te gusta. Entonces, ¿por qué lo hacemos sobre un cuadro o una escultura abstracta?

-Es que no lo entiendo…

-¿Qué es lo que no entiendes? ¿Te gusta o no?

-Sí, bueno, me gusta, pero no lo entiendo…

La primera impresión es la que cuenta, los primeros segundos en los que nuestro cerebro registra esa imagen son los fundamentales, lo que viene después es diferente, pues el entorno, la educación, cultura o el momento, puede cambiar nuestra percepción.

La obra está realizada, y puede haber sido creada con un significado claro, con un objetivo concreto, o desarrollado a partir de un concepto real, partiendo de la base que la buena abstracción viene de un origen realista o figurativo.

Pero ¿qué sucede cuando vemos una imagen realista? ¿Solo tiene un significado? ¿Lo tiene? ¿Lo entiendo?

A menudo, es el que percibe la imagen el que obliga, de alguna manera al creador, a explicarle su obra. ¿Es necesario? Es una imagen, sin más.

Esa imagen es la que debe explicar por si sola su significado, y este tendrá tantos como personas que lo observan.

Un ejemplo. Esta fotografía que os presento, es una imagen de unos membrillos en unas ramas nevadas. Bien, pues vamos con unos posibles títulos para diferentes interpretaciones:
 
 

1º Membrillos nevados.
2º Cambio climático.
3º Frente a las inclemencias, algunos resisten.
4º La madurez que nunca llega.
5º No me quiero ir de casa.

Estos, son solo cuatro ejemplos para una misma imagen. Ahora es momento de pararse a pensar sobre cada título, o simplemente quedarnos con el primero. ¿Te va a gustar más la imagen, si yo te digo que estuve esperando durante años a poder captar esta instantánea, para ver un membrillo nevado? ¿Te gustará más, si te digo, que el planteamiento viene, casi desde el origen del hombre, cuando Adán y Eva, representados mediante estos frutos, cambiaron nuestra vida? ¿La foto te llegará más, si te planteo, que todo viene a raíz de un artículo que leí en la prensa, sobre dos hermanos que resistieron durante catorce días, atrapados en una montaña…?

Así podría continuar, intentando convencer a alguien, pero creo que ese no es el objetivo. ¿Acaso te vas a sentir mejor?

¿Hay obras que tienen su significado? Sí.

¿Hay obras que no lo tienen? Sí.

Y digo yo. ¿Por qué nos complicamos tanto la vida?  Mira el lado positivo.
 
 

  

martes, 5 de mayo de 2015

POSITIVO DIRECTO QUÍMICO


Una de las particularidades que tiene la fotografía estenopeica es la obtención de un negativo tras la toma, por lo que debe ser positivado.

Actualmente se pueden realizar fotografías con papel de positivo directo, pero en lo que concierne a este post, os quiero mostrar una solución más que digna para la obtención de un positivo directo sin necesidad de usar la técnica del positivo por contacto.

Con este método no es necesario utilizar ampliadora o una fuente de luz controlada para lograr una buena gama tonal.

Un papel RC convencional es más que suficiente para lograr este propósito.

Antes de ponernos manos a la obra debemos conocer en profundidad nuestra cámara estenopeica, distancias focales, tiempos de exposición, etc., ya que si pretendemos obtener un positivo directo, los tiempos van a variar considerablemente.

De todos es sabido, que la imagen resultante mediante este tipo de cámaras, se nos presenta, (además de en negativo), invertida de arriba abajo y de derecha a izquierda, aspecto que se corrige al realizar el positivo por contacto. No es así si nos proponemos hacer un positivo directo químico.

La inversión vertical se corrige simplemente girando la imagen, pero la horizontalidad permanecerá invertida, a no ser, que el papel fotográfico lo coloquemos bajo el estenopo, lo que nos aumenta la distancia focal, así como el encuadre como los tiempos de exposición. Todo dependerá de la imagen que queramos obtener.

Si tenemos claro todo esto, es momento de abrir el estenopo.

Conocer nuestra cámara nos permite saber los tiempos que normalmente utilizamos según las condiciones de iluminación presentes en la escena.

En la red, existen innumerables páginas y documentación donde encontrar fórmulas para conocer los tiempos de exposición, aunque al final, es el “trial-error” y la experiencia, los que nos va a marcar las pautas.

Tras exponer la fotografía, abrimos en el cuarto oscuro con luz de seguridad nuestra cámara, introducimos el papel en un revelador suave, lo que nos dará más gama tonal, y lavamos la fotografía. En este momento, observamos un negativo muy oscuro, pero no nos debemos asustar, el buen control es precisamente, saber hasta dónde podemos sobrexponer la fotografía.

Ahora empieza el proceso de inversión. En una solución de agua (1litro), una cucharadita de dicromato potásico y un pequeño chorro de ácido sulfúrico, metemos el papel hasta que la imagen desaparezca por completo. En este proceso, los haluros de plata expuestos desaparecen. Tras lavar el papel, lo introducimos en otra solución, esta vez de agua con carbonato cálcico, para eliminar los restos de la anterior solución y evitar así manchas amarillentas.

Lavamos nuevamente nuestra foto, y dependiendo de nuestra propia experiencia al ejecutar estos procesos, podemos volver a realizar todo el proceso, hasta que veamos que en el revelador no salen negros.

Hecho todo esto encendemos la luz, revelamos y podremos comprobar cómo los haluros de plata no expuesta y por lo tanto no blanqueada, “se velan”, dando como resultado un positivo directo sin necesidad de hacerlo por contacto.

Lavamos la fotografía y la fijamos, aunque no sea necesario en este proceso usar fijador.
 



 

 

    

viernes, 17 de abril de 2015

EXPOSICIÓN DE FOTOGRAFÍA FOCAL 1


El pasado 15 de abril se inauguró en la Escuela de Arte de Ávila, una exposición de los alumnos que han pasado durante estos dos últimos años realizando el ciclo superior de fotografía artística.

Una exposición en la que podemos encontrar paisaje urbano y natural, foto arquitectura, retrato y fotografía de producto.

Se puede apreciar el mimo de la toma, del procesado digital, la impresión, percibiéndose en algunas fotografías, el germen de verdaderos fotógrafos.

Evidentemente al encontrarnos ante una exposición colectiva, el concepto de la imagen es muy variado, pero podemos decir que hay una unificación en cuanto al resultado final, ya que las imágenes allí presentes son el fruto de un trabajo duro en el que sus autores han aplicado todo lo aprendido en estos dos años, con independencia de su trayectoria personal.

Es la cosecha del estudio de las asignaturas de un ciclo, consecuencia de un esfuerzo y despedida.

Mucha suerte a todos.

Os dejo el enlace en el que podéis ver la muestra. http://f312fotografia.blogspot.com.es/